Cuando la ausencia fue eterna,
ya no hubo más ilusión,
los segmentos triturados del alma,
inundaron todo mi ser,
ya no recuerdo lo que fue el ayer
y la anhedonia del mañana cuestiona el despertar,
incongruente destino,
que no sabemos a quien le toca el peor azar.
martes, 17 de marzo de 2009
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